Venezuela tiene un frente marítimo
que abarca el mar Caribe y el océano Atlántico. Luego de México, es el país caribeño
con mayor extensión marítima más allá del territorio continental. Son 2.954 km.
de línea costera y 1.050 Km² insulares, unos 762.000 Km² de Zona Económica
Exclusiva y Plataforma Continental. Ese extenso mar de Venezuela con 333
islas, cayos e islotes, conjuntamente con los suelos y subsuelos constituye un
formidable reservorio natural de materias primas que ameritan acciones
para su seguridad y desarrollo, basadas en el nuevo derecho del mar.
Coexisten en el Caribe Estados con una gran variedad étnico cultural (que ha
dado lugar a la cultura «creole») y diferentes grados de ejercicio de
soberanía. Lo que caracteriza el Caribe próximo a Venezuela, es la
diversidad y la heterogeneidad. Ello plantea un desafío de la geografía que
debe enfocarse desde el punto de vista geopolítico y geoestratégico.
Palabras Clave: Caribe, marítimo, creole, islas, seguridad,
desarrollo, soberanía, heterogeneidad, geopolítica.
1-. Contexto insular marítimo
Venezuela presenta una fachada insular marítima
de forma paralela a su costa constituida por tres grupos de islas; el
primer grupo se encuentra dentro de las doce millas náuticas (22.224
metros), espacio que, de conformidad al Derecho Internacional, es Mar
Territorial venezolano, medido a partir de la costa o de líneas de base,
sean normales o rectas, o una combinación de las mismas en fase de
bajamar. En él se encuentran las islas, islotes y cayos costaneros
pertenecientes a los parques nacionales Morrocoy (estado Falcón),
San Esteban (estado Carabobo) y Mochima (estados Sucre y Anzoátegui),
las pertenecientes al Municipio Insular Padilla: Isla de Toas, San Carlos,
Maraca, Pescadores, Zapara y Sabaneta de Montiel (estado Zulia), Las
Isletas (estado Anzoátegui) e Isla de Patos (Golfo de Paria, estado
Sucre). Dentro de este primer grupo se encuentra el territorio del estado
Nueva Esparta, constituido por las islas Margarita, Coche y Cubagua;
grupo insular que, por ubicarse dentro de la plataforma continental,
origina idéntica jurisdicción sobre las islas Los Frailes e isla La Sola.
Un segundo grupo intermedio se ubica fuera
del mar territorial y lo integran los archipiélagos Los Monjes, Las
Aves, Los Roques, La Orchila, Los Hermanos, Los Testigos y la islas La
Tortuga y La Blanquilla. La soberanía de Venezuela sobre este
grupo emana históricamente desde el año 1.777, en base al principio
de posesión justa y jurídica Iuti Possideti juri conferido a los
territorios de lo que fue la Capitanía General de Venezuela.
En la parte centro-oriental del mar Caribe, se
encuentra Isla de Aves, bajo las siguientes coordenadas geográficas:
15º 40' de latitud norte y 63º 37' de longitud oeste. La soberanía de
Venezuela sobre Isla de Aves surge igualmente de la Real Cédula de
1.777 que originó a la Capitanía General de Venezuela. La importancia
de este pequeño territorio insular (3,5 has.) radica en que
constituye el punto territorial a partir del cual, Venezuela
ha delimitado espacios marinos con al menos cuatro países y es punto
de negociación limítrofe con otros cuatro. De esta forma, Isla de
Aves agrega a la Zona Económica Exclusiva aproximadamente
75.000 kilómetros cuadrados.
Venezuela tiene un frente marítimo que se ubica
en el mar Caribe y el océano Atlántico. Luego de México, somos el
país caribeño con mayor extensión marítima más allá del territorio
continental. Son 2.678 kilómetros de costa caribeña, 814 kms. de
costa atlántica a los cuales pueden sumarse los 291 kms. de la Zona
en Reclamación y 1.050 kilómetros de su contorno insular. Los cuales
originan unos 568.000 Kms² de Zona Económica Exclusiva y Plataforma
Continental. Ese extenso mar para Venezuela, representado en 333
islas, cayos e islotes, conjuntamente con los suelos y subsuelos
constituye también un formidable reservorio natural de materias
primas, razón por la cual estamos obligados a iniciar acciones para
brindarle seguridad y desarrollo basados en el nuevo derecho del mar.
Existen algunos elementos en posición
geográfica: las islas, las costas, los golfos y ensenadas,
la extensión marítima, la Barra del Lago de Maracaibo que conecta
al golfo de Venezuela y el Caribe occidental con la mayor
extensión de agua dulce (16.700 km²) de América del Sur, la
gran desembocadura delta del río Orinoco como importante espacio de
bosques y gran suministrador de nutrientes hacia el Caribe
oriental, el contexto histórico indígena desde el cual se desprende
la palabra caribe y el factor humano, que dictaminan que Venezuela es
un país caribeño y atlántico porque tiene un posicionamiento
geoestratégico al norte de América del Sur.
En efecto, el poder marítimo de un país como
Venezuela, no está únicamente representado por la acción que ejerce
el poder militar naval, éste puede aplicarse para disuadir o para
contener una amenaza; pero el poder marítimo de un Estado debe ser un
equilibrio entre los factores de desarrollo y el factor de aplicación
del poder (Briceño García,1994).
La cuenca del Caribe y más específicamente el Caribe
insular constituyen un área crucial para los intereses económicos y
geopolíticos venezolanos (Serbin, 1983:14) pero históricamente agrega
Boesner (1978:21): «...el proceso de independencia fue cogestionado
a través de numerosos vínculos con la mayoría de los países
caribeños, pese a los obstáculos culturales,
lingüísticos y raciales que han dejado las improntas coloniales».
2-. El mundo del Caribe
Uno de los rasgos que lo destaca es su
heterogeneidad, su diversidad. En él se encuentran Estados con
una variada magnitud territorial. En el Caribe las densidades de
población van desde los 600 habitantes por Km². (la mayor de América
y la octava en el mundo), que tiene Barbados, un natural exportador
de migrantes hacia otras partes del mundo y entre ellas Venezuela;
hasta densidades como la de Belice (enclave anglosajón en el Caribe
centroamericano) con 8.6 habitantes por Km²., pasando por la densidad
de Venezuela 22 habitantes por Km², pero teniendo en cuenta que más
del 50% del territorio nacional no llega a tener 3 habitantes por
Km², este es otro de los rasgos de la diversidad del mundo caribeño
(Contramaestre, 1994).
En el Caribe hay un verdadero mosaico de
sistemas y regímenes políticos: exponentes del mundo socialista;
democracias representativas, colonias de ultramar. En términos
étnicos-culturales coexisten Estados en cuya población predominan
identidades asiáticas, anglosajonas, europeas, africanas y latinas
que, en su mestizaje, han dado lugar a una cultura
caribeña denominada creole, en idioma papiamento. Finalmente,
hay Estados en el Caribe con pleno ejercicio de soberanía y otros
con limitado ejercicio de ella; de manera que lo más característico
del Caribe es la diversidad y la heterogeneidad; ello plantea, sin
lugar a dudas, un desafío de la geografía que debe enfocarse desde el
punto de vista geopolítico y geoestratégico.
El Mar Caribe comprende presiones geopolíticas
de cinco potencias con intereses en todas esas islas. Es uno de los
pocos sectores en el mundo donde aún existen colonias, con
Departamentos de ultramar de Francia, Holanda, Inglaterra y los
Estados Unidos de América, los cuales configuran un importante
sistema de presión geopolítica. Por otra parte, trenes industriales
pesqueros de origen japonés se ha posicionado en el área para la
libre explotación de especies pelágicas. Como variable adicional, se
encuentran los ilícitos provenientes de la operación del
narcotráfico internacional, que utiliza nuestras aguas
jurisdiccionales caribeñas para sus actividades, valiéndose del
escaso control que tenemos en las mismas.
Venezuela cuenta con gran número de intereses
marítimos que están siendo depredados. El Servicio Autónomo de
Recursos Pesqueros y Acuícolas (SARPA) ha estimado que solamente el
15% de la pesca dentro de nuestra Zona Económica. Exclusiva llega al
mercado nacional. Un significativo porcentaje se va al Pacífico,
producto de las presiones ejercidas por las flotas
pesqueras japonesas, guyanesas, trinitarias, surinamesas y
norteamericanas que ingresan a nuestra Zona Económica Exclusiva.
Nuestro país tiene rutas marítimas que
representan, dentro del espacio insular, áreas que deben ser
controladas desde las islas. Solamente en el archipiélago Los Monjes,
con la vigilancia de radar, la Armada ha logrado cuantificar 200
embarcaciones por mes que transitan por la zona y de las
cuales escasamente el 10% pueden ser controladas; lo que significa
que estamos comprometidos con un esfuerzo mayor, no sólo desde
la óptica militar, sino desde el punto de vista integral. (Briceño
García. 1994).
En realidad, la complejidad de las relaciones
entre Venezuela y el Caribe comienza por la problemática del mar. El
Caribe es un espacio marítimo de tránsito de importancia mundial,
cuestión que explica la presencia rival de las grandes potencias
hegemónicas como una característica constante de la dinámica evolutiva
de la región. El mar Caribe posee importancia
hemisférica ya que tiene la doble característica de ser un mar
casi cerrado, un verdadero «mar mediterráneo » del continente
americano, y un mar central entre las dos masas continentales de
América del Norte y América del Sur. (Maginat, 1983:30).
Los países que acceden al Caribe con sus
litorales y territorios insulares, sobre un perímetro marítimo
aproximado de unos 2,5 millones de kilómetros cuadrados son: Estados
Unidos de América (Puerto Rico y Santa Cruz), México (Yucatán),
Bélice, Guatemala, Honduras, Costa Rica, Nicaragua, Panamá, Colombia,
Venezuela, Trinidad-Tobago, Antillas Holandesas (Aruba, Curazao,
Bonaire,) Barbados, Grenada, San Vicente y Granadinas, Santa Lucía,
Francia (Martinica y Guadalupe), Dominica, Antigua y Barbuda, St. Kitts-Nevis, Inglaterra
(Anguilla e Islas Vírgenes Británicas), Cuba, Haití, Dominicana y
Jamaica.
En una composición cartográfica que contenga
los linderos específicos que corresponden a cada país con interés
patrimonial en el Caribe, Venezuela obtendría la importante
proporción del 25%. Surge así una vocación marítima que guarda
relación con seis grandes asuntos del desarrollo marítimo:
·
El carácter vital de ese espacio queda reflejado en que
Venezuela lo utiliza para la transportación del 98% de sus exportaciones y
el 95% de sus importaciones (Velasco Collazo, 2001).
·
La explotación comercial de la ictiofauna marina y de
los bosques de mangle, con el conglomerado industrial
para agregarle valor a las materias primas obtenidas de
nuestros ecosistemas caribeños.
·
La explotación de los hidrocarburos subyacentes en la
Zona Económica Exclusiva, mediante la instalación de plataformas
de perforación y distribución de productos derivados.
·
El desarrollo de una infraestructura de servicios para el
turismo, en adecuado aprovechamiento
·
de los distintos escenarios marítimos.
·
La instalación de sistemas científicos de observación, estudio,
vigilancia y control de los ecosistemas costeros y marítimos.
·
La defensa y seguridad mediante el fortalecimiento de la flota
para reforzar el control de la navegación y de los recursos.
3. Geopolítica de las Dependencias Federales.
Venezuela es un país dotado de una extensa
fachada en el Caribe y el Atlántico y debido a la aplicación de su
jurisdicción marítima, combinada con la evolución política de las
naciones vecinas, tiene límites con trece países caribeños: Colombia,
República Dominicana, Reino de los Países Bajos (Aruba, Curazao,
Bonaire, Saba y San Eustaquio), Estados Unidos de América (Puerto
Rico e Islas Vírgenes), San Kitts-Nevis, Reino Unido (Monserrat),
Francia (Guadalupe y Martinica), Dominica, Santa Lucía, San Vicente,
Granada, Trinidad- Tobago y Guyana.
Las nuevas relaciones de vecindad derivadas del
establecimiento de los espacios marítimos, especialmente de la Zona
Económica Exclusiva, representa un reto diplomático para Venezuela,
por la cantidad y diversidad de Estados con los cuales ha establecido
tratados de límites y con los que debe aún delimitar, tomando en
consideración la existencia de problemas de reclamación, injerencias
de terceros, o relaciones no del todo cordiales. Sin embargo, hasta
el presente se han suscrito cinco tratados de delimitación con igual
numero de
países: Estados Unidos de América, Reino de los Países
Bajos, República Dominicana, República Francesa y
Trinidad-Tobago, mediante los cuales se ha logrado delimitar un 70%
de las fronteras marítimas venezolanas.
Isla de Aves es, dentro del grupo de islas que
integran la fachada insular venezolana, un sitio de avanzada
geográfica y estratégica en el Mar Caribe, que hasta el presente ha
generado 75.000 Kms² de espacio marítimo, lo cual se conoce como «el
Efecto de Islas de Aves». Esta isla constituye un punto básico
de referencia en los tratados de delimitación que
Venezuela suscribió con los Estados Unidos de Norteamérica, el Reino
de los Países Bajos y la República Francesa, de igual manera, se le
debe considerar en las futuras delimitaciones que
están pendientes con St. Kitts-Nevis, Dominica, Santa Lucía, San
Vicente, Granada y Monserrat.
El Archipiélago Los Monjes es el conjunto
insular venezolano más occidental del territorio venezolano y se le
consideró como punto de referencia en los tratados de delimitación
suscritos por el Estado Venezolano con el Reino de los Países Bajos y
la República Dominicana. En ambos Tratados se reconocen plenamente
los intereses vitales de Venezuela en el Golfo de Venezuela,
consolidando su posición frente a Colombia, país que aspira
jurisdicción en las áreas marinas y submarinas del Golfo
de Venezuela. Este archipiélago representa un punto de partida
obligatorio para esta delimitación.
El Archipiélago Las Aves también constituyó un
punto de referencia en los tratados de delimitación suscritos con
los Estados Unidos de América, el Reino de los Países Bajos y la
República Dominicana. Por su parte, el Archipiélago Los Roques,
conjuntamente con el Archipiélago Las Aves e Isla de Aves, definieron
los puntos básicos para delimitar con los Estados Unidos de América.
Un paso indispensable para el adecuado posicionamiento de Venezuela
en función de las delimitaciones pendientes es decretar las líneas
de base recta en la costa y en las islas, para asimilarlas al
territorio continental y por tanto al mar territorial y zona
contigua.
4. Potencialidades
Las Dependencias Federales y su entorno
marítimo poseen una serie de recursos que pueden ser aprovechados para
generar un incremento de los niveles de vida de sus pobladores,
garantizar la presencia nacional en otras y para contribuir al
crecimiento de la economía nacional a través de la explotación de
este potencial.
a) Recursos Pesqueros. El área más productiva del
mar venezolano es la que se extiende entre Mochima, Cumaná,
Carúpano, Los Frailes, Margarita, Coche y Cubagua, donde la
productividad, en ciertas épocas del año sobrepasa los 1.500
grs/m²/año y en el Golfo de Cariaco, donde la misma es superior a 4.000
grs/m²/año.
La pesca realizada en los archipiélagos Los
Roques y Las Aves y en la isla La Orchila se caracteriza por la
variedad de especies vinculadas a fondos fangosos, depósitos arenosos
y arrecifes coralinos y, en algunos casos, a fondos rocosos. Entre
las especies características de la fauna de estas islas se destacan:
pargo colorado, mero tofia, rabirrubio, merluza y langostino, que
ofrecen buenas perspectivas a la pesca de profundidad, aunque se hace
necesario utilizar artes especiales y barcos de gran potencia.
La pesca de la langosta constituye otra de las
actividades pesqueras de importancia en Venezuela, particularmente en
las zonas de extracción del Archipiélago Los Roques, de donde
proviene el 98% de la producción nacional. El principal puerto de
desembarco de este producto es La Guaira, para su posterior
comercialización en Caracas; pero otra parte es llevada en avión o
barco hacia Las Antillas, desconociéndose el volumen comercializado.
Otra zona pesquera corresponde al área integrada
por La Tortuga, Los Testigos, La Sola, Los Frailes,
La Blanquilla y Los Hermanos, donde los fondos son
predominantemente fangoso-arenosos, aunque también se encuentran
fondos rocosos y coralinos. En estas áreas abundan
las especies pelágicas, como sardina, machuelos, rabo amarillo,
jurel, cataco, carite rey y carite pintado. Al noreste de Naiguatá
son frecuentes los cardúmenes de atún y en especial los de aleta
amarilla. La pesca demersal produce buenos dividendos, siendo las
especies más productivas el camarón rosado, coroco, pargo colorado,
varias especies de mero, lamparosa, roncador, curvina, cazón tiburón,
lisa y entre los moluscos destacan: pepitonas, mejillón, ostras
guacuco.
En los alrededores de Isla de Aves se presentan
varias posibilidades pesqueras de especies pelágicas, entre las que
destaca el dorado y diversas especies de atún, peces bentónicos, como
isabelitas y cachamas, además de corocoro y petacas, entre otras.
Las aguas que circundan el Archipiélago Los
Monjes se caracterizan por poseer fondos marinos fangosos y
fango-arenosos y su riqueza pesquera la producen los camarones;
particularmente el camarón blanco y el camarón marrón además camarón
seis barbas o tití, jaiba y almeja. Entre los peces de esta área se
destacan: roncador, corocoro, curvina, pargoguanape, cazón y carite
pintado. El producto de la pesca es comercializado en el estado Zulia
y de allí se abastece a los estados Táchira, Mérida y Trujillo, así
como parte de Falcón y Lara.
Como puede verse, la actividad económica
tradicional básica de las Dependencias Federales es la
pesca, fundamentalmente la artesanal, caracterizada por la baja
tecnificación, especialmente en lo referido a los instrumentos, al
nivel de los sistemas de pesca y de comercialización de sus
productos.
b) Recursos Turísticos. En materia turística,
Venezuela posee ventajas comparativas frente a otros países, ya que
cuenta con variados atractivos ubicados dentro y fuera de tierra
firme, resultantes de la combinación e interacción de distintos
factores físico-naturales.
En las Dependencias Federales el país dispone de
importantes bellezas escénicas y paisajísticas como la diversidad de
playas, la presencia de formación coralinas, la vegetación de
manglares, la existencia de muchas de especies de aves, además de
variados paisajes
submarinos, que constituyen un ambiente propicio para
experimentos de tipo biológico, geológico y oceanográfico.
Dentro de las posibilidades de aprovechamiento
turístico se sitúan un grupo de islas, que presentan las mejores
condiciones, entre las cuales se destaca el Archipiélago Los Roques
que, tal vez, constituye el área de mayor potencial, dada la riqueza
de sus ambientes marinos y
costeros, los cuales le confieren una gran variedad de
características, que le imprimen un interés muy particular y un
atractivo dentro de la geografía venezolana. Otras islas con cierto
potencial turístico son La Blanquilla, La Tortuga, Los Testigos, Las
Aves y la generalidad de las formaciones insulares próximas a tierra
firme.
Existe en las Dependencias Federales un
potencial de recursos para la actividad turística que aún está
desaprovechado, sin embargo, cualquier desarrollo que se
pretenda debe estar en concordancia con el equilibrio entre la
conservación del medio ambiente y la actividad turística que se
quiera desarrollar.
c) Recursos Mineros, Hidrocarburos y Energéticos. Aún cuando no se
han realizado investigaciones e inventarios exhaustivos sobre la
diversidad y el potencial de recursos mineros obtenidos en el espacio
marítimo venezolano, gran parte del cual es generado por las
Dependencias Federales, los estudios preliminares sugieren la
existencia de grandes depósitos de minerales de interés económico,
tanto en la plataforma continental, como en la profundidad marítima.
Entre los minerales más importantes se tienen: potasio, azufre,
carbón, arena, grava, almerita, magnesio, zircón, mitillo, cromita y
monazita. Asimismo, cabe destacar la posibilidad de existencia de
minerales nobles, como el oro y la plata, además de
placeres diamantíferos mezclados con los sedimentos marinos de
origen continental.
En materia de hidrocarburos, todavía no se ha
realizado en el país una evaluación del posible potencial existente
en el espacio marítimo, sin embargo, algunos estudios preliminares de
reconocimiento han arrojado evidencias sobre la existencia de
estructuras geológicas propicias para la acumulación de petróleo y
gas natural. Se ha comprobado por medio de perforaciones en
los alrededores de La Tortuga y en las costas del estado Falcón,
grandes posibilidades de desarrollo petrolero y al respecto,
existen informes preliminares del Ministerio
de Energía y Minas, que sugieren un gran potencial de hidrocarburos a
lo largo del cordón de islas que se extienden desde el Archipiélado
Las Aves hasta La Orchila.
Es preciso señalar que Petróleos de Venezuela
S.A. (PDVSA), a partir de 1978, intensificó las exploraciones en el
espacio marítimo, a través del Programa de Exploración denominado
Costa Afuera, cuyo propósito consiste en descubrir nuevos yacimientos
de petróleo liviano, de gran valor por su alta productividad en
gasolina y otros derivados y por su mejor cotización en el mercado
internacional. Dicho programa está dividido desde el punto de vista
geofísico en dos grandes áreas: el Área del Caribe
y el Área del Atlántico.
Con relación a otro tipo de recursos
energéticos, las Dependencias Federales forman parte de una de las
regiones del país donde se registran elevados índices de radiación
solar y fuerza eólica, fuentes inagotables de energía y, como tal,
recursos de gran valor. Tomando como referencia la información
meteorológica de la Estación La Orchila, en el área se registran
valores de radiación, cuyo promedio anual es de 397 cal/cm², la cual
es aprovechada en dicha isla para la obtención de agua
potable, mediante la desalinización. Este es un recurso que, dadas
las limitaciones hídricas del área, puede aprovecharse de manera
extensiva en otras islas.
d) Ecosistema de Manglar. Las comunidades de
manglar constituyen un importante recurso, el cual se encuentra en la
mayoría de las Dependencias Federales, aunque mostrando un
mayor desarrollo en los Archipiélagos Las Aves, Los Roques y en las
islas La Tortuga, La Orchila y en gran parte de los islotes y cayos
del Parque Nacional Morrocoy. A pesar de que este recurso no es
objeto de la explotación en el sentido más estricto de la palabra,
genera consecuencias en beneficio de la población isleña; especialmente porque
constituyen zona protectoras y reservorios de especies faunísticas de
gran interés comercial. En este sentido, se puede deducir que el uso
más adecuado debe sustentarse en su preservación.
No obstante, se debe tomar en cuenta que los
beneficios aportados por los manglares van a depender de la
conservación del equilibrio ecológico, el cual es muy inestable en
este tipo de ecosistema, por lo cual se hace necesario el
estudio minucioso de un uso racional que garantice el equilibrio
del ecosistema y, por ende, la protección de valiosos elementos
flora, fauna y turísticos.
5-. Limitantes.
Cualquier proceso de crecimiento económico y
social que se quiera implementar para las Dependencias Federales
está condicionado por una serie de factores que inciden
negativamente, algunos de manera absoluta por tratarse de condiciones
no superables, por la ausencia de tecnología o por los costos
sociales elevados; otros, por el contrario, constituyen limitantes de
carácter relativo.
a) Limitantes Físico-naturales. Las condiciones del
medio físico-natural, representadas por el relieve accidentando,
suelos poco desarrollados y escasas precipitaciones, constituyen
severas limitaciones para la ejecución de planes y proyectos de
desarrollo en gran parte de estas islas.
El relieve incide sobre el espacio disponible a
ser desarrollado según la topografía de las distintas islas. Algunas,
como La Orchila, La Blanquilla, La Tortuga y Los Roques, a pesar de
presentar un relieve predominantemente plano, (con algunas áreas de
pendiente que no sobrepasan el 20%), no pueden ser aprovechadas por
constituir superficies coralinas, afloramientos de granito, por lo
que la instalación de infraestructuras de tipo habitacional y/o
recreacional, sin planes de ordenamiento territorial ni urbanístico
podrían tener una incidencia totalmente negativa. En otros casos, la
limitante está dada por el escaso espacio plano como en Los Testigos,
Aves y el Archipiélago Los Frailes, donde predominan las fuertes
pendientes, superiores al 30%. Situación contraria a la anterior, se
presenta en las islas de los parques nacionales Morrocoy y San
Esteban, en las que el relieve es predominantemente plano, pero
su utilización está restringida por la condición de el área bajo
régimen de administración especial (ABRAE).
Otra limitante físico-natural se relaciona con
la baja o nula capacidad de los suelos para su utilización con fines
agropecuarios. En la mayoría de estas islas los suelos son poco o
nada desarrollados, con bajo contenido de materia orgánica y baja
capacidad de retención de humedad. En el Archipiélago Las Aves los
suelos son esqueléticos, mientras que en La Orchila, La Blanquilla,
La Tortuga, los Testigos y Los Roques se presentan suelos salinos y
de texturas arenosas y arcillosas. La fuerte acción de los vientos,
las escasas precipitaciones y la composición litológica en
la mayoría de las islas no permiten la formación de suelos más
evolucionados que puedan ser utilizados con fines agrícolas.
b) Inaccesibilidad. La accesibilidad está referida
a varios aspectos tales como: físiconatural, infraestructura,
transporte y costos de acceso en tiempo y dinero. El aspecto
físico-natural se refiere al aislamiento entre las islas y su lejanía
con relación a tierra firme, excepto para las islas y cayos próximos,
y las situadas en parques nacionales que se encuentran relativamente
cerca de las costas continentales.
Singular importancia reviste la ausencia de
playas y la presencia de arrecifes coralinos que no permiten la
construcción de infraestructuras portuarias para embarcaciones
de cierto calado. La escasa profundidad restringe el acceso sólo a
pequeñas embarcaciones. En esta situación se encuentran los
archipiélagos Las Aves, Los Frailes y Los Testigos, además de La
Blanquilla y los cayos cercanos a los parques nacionales. Igualmente,
la insuficiencia de espacio físico limita, en buena parte, la
construcción de pistas de aterrizaje para el acceso por vía aérea,
ejemplo de ello son Los Monjes e Isla de Aves, donde sólo ha sido
posible la construcción de helipuertos.
Los medios de transporte más utilizados en la
Dependencias Federales son las embarcaciones privadas, principalmente
los peñeros vinculados a la actividad pesquera y los yates o
embarcaciones deportivas. No existe un sistema organizado de
transporte que asegure el traslado de personas, excepto en aquellas
islas o cayos cercanos a tierra firme. Por otra parte, el aislamiento
entre cada isla y con tierra firme representa otra limitante que
incide sobre el costo en tiempo y dinero para el transporte
de personas y bienes.
c) Agua dulce. Otra de las limitantes presentes en las
Dependencias Federales se relaciona con la inexistencia de fuentes de
agua dulce, derivada básicamente de las escasas precipitaciones y de
las condiciones geológicas, que no permiten la formación de cuencas
hidrográficas; a esto se suma la concentración de las lluvias en un
corto período durante el año.
La carencia absoluta de este recurso plantea,
en consecuencia, la utilización de sistemas eficientes para la
obtención de agua potable a partir del agua del mar, lo cual implica
un desarrollo poblacional y económico limitado. Este sistema ya es
utilizado en islas como Los Roques y La Orchila, pero
con funcionamiento deficiente, debido al escaso mantenimiento. Los
habitantes de Los Testigos y Los Roques se abastecen también
de agua dulce proveniente de las precipitaciones, mientras que
los pobladores ocasionales la llevan desde diversos lugares
como Margarita, Carúpano y Cumaná. El agua es almacenada en bidones,
bajo condiciones sanitarias no apropiadas, pero durante el verano
la población insular, se abastece desde tierra firme mediante
pequeñas embarcaciones con el consecuente encarecimiento de este
recurso. Otra forma de abastecimiento para otros bienes lo representa
la Armada Venezolana que los hace llegar a sus unidades en islas como
La Blanquilla y Los Testigos.
d) Dispersión del área. Las Dependencias Federales
se encuentran dispersas en un área marítima extensa,
aproximadamente 762.000 Kms²; en consecuencia, el grado de
aislamiento entre sí y con tierra firme es considerable.
Esta situación incide negativamente en el suministro de bienes y
servicios para la población insular y ocasional. La dispersión
constituye también una dificultad para la vigilancia y control
permanente del espacio marítimo en relación al resguardo y seguridad
del área, a la vez que incide sobre la capacidad de gestión de los
organismos a los que compete la administración y gobierno de estas islas.
6-. Régimen Jurídico Administrativo vigente. Además de las
limitaciones que presentan las islas para el desarrollo, desde el
punto de vista de la accesibilidad, la dispersión espacial y las
deficiencias de recursos, el ordenamiento jurídico-políticoadministrativo, también
constituye una restricción, puesto que relega su condición de
Dependencias Federales a un plano subalterno, frente a la categoría
de los estados y del Distrito Federal.
Su marginamiento se evidencia en el hecho de
que la mayoría de los organismos nacionales no las incluyen dentro de
sus programas anuales. Aún más, cualquier proyecto con destino a las
Dependencias Federales debe ser subvencionado a través del
presupuesto de su máxima autoridad administrativa, la Dirección de Desarrollo
Fronterizo y Dependencias Federales de ahora Ministerio de Interior y
Justicia, (antes Ministerio de Relaciones Interiores), el cual es
insuficiente para atender las exigencias de esos espacios, los cuales
se ven desbordados por diversos problemas que progresivamente se
agudizan, sobre todo en las islas que poseen población
permanente.
No obstante, se hace necesario que el Estado
defina una política que permita estructurar un modelo integral a
través del cual se puedan superar todas estas situaciones
que restringen el desarrollo de las Dependencias Federales.
Al respecto, la reformulación del ordenamiento
jurídico-políticoadministración debe ser uno de los pasos iniciales.
En este orden de ideas, existen tres tendencias:
1. Conservar el status actual de Dependencias Federales, manteniéndolas subordinadas
a la Dirección de Desarrollo Fronterizo y Dependencias
Federales, del Ministerio de Interior y Justicia, de conformidad con
la Ley Orgánica de las Dependencias Federales o adscribiéndolas a
otro Ministerio.
2. Anexar las islas a un estado específico o a los
estados costeros más próximos. Tal posibilidad se encuentra
prevista en la nueva Constitución de la República Bolivariana de
Venezuela, mediante la Ley Orgánica de División Político-Territorial (Art.16).
Los estados involucrados en la propuesta serían: Zulia (Archipiélago
Los Monjes), Falcón (Parque Nacional Morrocoy), Carabobo (Isla
Larga), Vargas (Archipiélago Los Roques), Miranda (Isla La
Tortuga), Anzoátegui (Las Isletas), Sucre (Parque Nacional
Mochima, Archipiélago Los Testigos e Isla de Patos) y Nueva
Esparta (Archipiélago Los Frailes, La Blanquilla, Archipiélago
Los Hermanos e Isla La Sola). Mantendrían su estatus actual de
Dependencias Federales, el archipiélago La Orchila e Isla de Aves.
3. Creación de un nuevo territorio federal o un nuevo estado,
que abarcaría la totalidad de las islas. Esta alternativa también
se aplicaría a través de la Ley Orgánica de División
Político-Territorial.
4. La Constitución de la República Bolivariana de Venezuela
dicta una norma clara y precisa en su artículo 11: «La
soberanía plena de la República se ejerce en los espacios continental
e insular, lacustre y fluvial, mar territorial, áreas
marinas interiores, históricas y vitales y las comprendidas dentro de
las líneas de base rectas que ha adoptado o adopte la
República; el suelo y subsuelo de éstos; el espacio aéreo
continental, insular y marítimo y los recursos que en ellos se
encuentran, incluidos los genéticos, los de las especies migratorias,
sus productos derivados y los componentes intangibles que por
causas naturales allí se hallen.
El espacio insular de la República comprende el archipiélago
de Los Monjes, archipiélago de La Orchila, isla La Tortuga, isla La
Blanquilla, archipiélago Los Hermanos, islas de Margarita, Cubagua
y Coche, archipiélago de Los Frailes, isla La Sola,
archipiélago de Los Testigos, isla de Patos e isla de Aves; y
además, las islas, islotes, cayos y bancos situados o que emerjan
dentro del mar territorial, en el que cubre la plataforma
continental o dentro de los límites de la zona económica exclusiva.
Sobre los espacios acuáticos constituidos por la zona
marítima contigua, la plataforma
continental y la zona económica exclusiva, la República
ejerce derechos exclusivos de soberanía y jurisdicción en los términos,
extensión y condiciones que determinen el derecho internacional
público y la ley.
Corresponde a la República derechos en el espacio
ultraterrestre suprayacente y en las áreas que son o pueden
ser patrimonio común de la humanidad, en los términos, extensión y
condiciones que determinen los acuerdos internacionales y la
legislación nacional.»
De lo anterior se desprende que prevista dentro
del régimen legal venezolano una reforma de tal naturaleza. Sea cual
fuere la opción jurídico-política que más se adapte a la realidad
geográfica de estas islas, cualquier cambio, en cuanto a
su administración y gobierno, ameritaría reformas en el marco
legal vigente. Dichas islas son una parte importante del territorio
nacional que deben incorporarse definitivamente al desarrollo del
país, en consecuencia su status administrativo actual no es el más
idóneo para alcanzar ese objetivo.
7-. La polémica sobre Isla de Aves. En su más reciente
Cumbre (julio de 2001), celebrada en Bahamas, la Comunidad del Caribe
(CARICOM) emitió un comunicado final en el cual respaldó a la
Organización de Estados del Caribe Oriental, en su reclamo sobre los
derechos de Venezuela a generar zona económica exclusiva alrededor de
la Isla de Aves.
Las islas del Caribe Oriental - Dominica, Antigua y Santa Lucía-, cuestionan el hecho de que la isla genere plataforma continental y zona económica exclusiva. La Organización de Países del Caribe Oriental desea que Caricom asuma su posición y se solidarice con sus puntos de vista. Plantean que se delimite con Venezuela en conjunto y no individualmente, como ha ocurrido hasta ahora.
Este cuestionamiento no debe desestimarse a la luz del Derecho Internacional Público y aunque es incuestionable la soberanía de Venezuela sobre Isla de Aves, se debe efectuar una demostración contundente del interés vital que representa para nosotros ese territorio insula
Las islas del Caribe Oriental - Dominica, Antigua y Santa Lucía-, cuestionan el hecho de que la isla genere plataforma continental y zona económica exclusiva. La Organización de Países del Caribe Oriental desea que Caricom asuma su posición y se solidarice con sus puntos de vista. Plantean que se delimite con Venezuela en conjunto y no individualmente, como ha ocurrido hasta ahora.
Este cuestionamiento no debe desestimarse a la luz del Derecho Internacional Público y aunque es incuestionable la soberanía de Venezuela sobre Isla de Aves, se debe efectuar una demostración contundente del interés vital que representa para nosotros ese territorio insula